La interna libertaria entra en zona crítica y crece la tensión entre Karina Milei y Santiago Caputo.
La pelea interna en la Casa Rosada ya dejó de ser un simple ruido de pasillo. Incluso dentro del propio universo libertario reconocen que la convivencia entre los dos grandes grupos de poder del Gobierno atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la llegada de Javier Milei al poder.
El episodio que terminó de exponer la tensión fue la discusión en redes sociales alrededor de una supuesta cuenta vinculada a Martín Menem. Sin embargo, detrás de ese cruce quedó al descubierto algo mucho más profundo: el acercamiento cada vez más evidente entre el equipo económico y el armado político que responde a Santiago Caputo.
En el entorno de Luis Caputo saben desde hace tiempo que dentro del karinismo nunca terminó de haber confianza plena hacia el ministro. Cerca de Karina Milei sostienen desde hace meses que “no sabe nada de política” y que su rol se limita a administrar la macroeconomía mientras otros se encargan de construir poder territorial y partidario.
Mientras tanto, Martín Menem sigue apareciendo como una figura prácticamente intocable dentro de La Libertad Avanza. Más allá de las disputas digitales y los cuestionamientos internos, en el oficialismo nadie imagina una pérdida real de poder del riojano.
El presidente de la Cámara de Diputados mantiene bajo su control el vínculo con los gobernadores junto a su primo “Lule” Menem, además de buena parte de la estructura política y territorial del espacio libertario.
Según el colega Beto Valdez, la sensación que empieza a crecer dentro del Gobierno es que las diferencias ya dejaron de ser tácticas y comenzaron a transformarse en una disputa abierta por el control político del mileísmo.
Subeditor General de Tribuna de Periodistas
