«Caja de Pandora», uno un pendrive, otra «la sobrina»…Sorpresa por el patrimonio de una “sobrina” de Jésica Cirio: 77 propiedades y más de 200 vehículos.
Mientras la Justicia continúa avanzando sobre el patrimonio de Martín Insaurralde y de la conductora Jésica Cirio, nuevos detalles salen a la luz sobre una compleja red de bienes que hoy se encuentra bajo investigación por presunto lavado de dinero.
Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores tiene que ver con Priscila Daiana Ferrante, familiar de Cirio, quien figura vinculada a una enorme cantidad de activos: 77 propiedades, más de 200 vehículos entre autos, camiones y motos, además de embarcaciones y otros bienes de alto valor.
Entre las propiedades investigadas sobresale una impactante residencia ubicada en Banfield Oeste, en la calle José María Penna al 1700. Se trata de una mansión de casi 750 metros cuadrados cubiertos, equipada con ocho ambientes, cinco baños, habitación de seguridad tipo “antipánico”, amplio parque, quincho, piscina, barras y un hidromasaje. El nivel de lujo de la vivienda la convirtió en uno de los puntos centrales de la investigación judicial.
Andrés Ferrante ya había estado en el centro de la escena judicial años atrás. De acuerdo con una investigación periodística realizada por el periodista Hugo Alconada Mon, fue condenado en 2016 a cinco años de prisión por lesiones graves agravadas contra su pareja.
Por su parte, Priscila Ferrante, de 33 años, mantiene una relación cercana con Jésica Cirio. En distintas entrevistas fue presentada como sobrina o prima de la modelo, e incluso aparece públicamente como madrina de la hija de la conductora.
Sin embargo, para la Justicia Federal su rol podría ser mucho más relevante: se la investiga como una posible testaferro vinculada al patrimonio de Insaurralde.
La causa no se limita a la mansión de Banfield. Los investigadores sostienen que Insaurralde habría acumulado una importante cantidad de bienes, entre ellos campos, chalets en Pinamar, departamentos en Puerto Madero y al menos dos propiedades en Miami.
A esto se suman más de 200 vehículos, ocho embarcaciones, joyas y grandes sumas de dinero en efectivo, conformando un patrimonio que despierta cada vez más interrogantes.
Según reconstrucciones realizadas años atrás por la entonces AFIP, durante la gestión de Alberto Abad, Insaurralde también habría actuado como prestamista y participado en maniobras de evasión fiscal que involucraban a miles de contribuyentes, incluyendo empresas, clubes de fútbol y organizaciones sindicales.
La megacausa también analiza posibles conexiones entre estos bienes y distintas estructuras políticas. Entre los nombres mencionados en distintas líneas investigativas aparecen figuras como Daniel Scioli, Gustavo Ishii, Sergio Massa y, especialmente, el propio Martín Insaurralde.
Durante las declaraciones judiciales, Insaurralde rechazó haber utilizado personas interpuestas para ocultar patrimonio y aseguró no conocer a algunos de los involucrados. No obstante, reconoció haber adquirido un automóvil a Jésica Cirio que no había sido declarado ante los organismos fiscales.
La causa continúa abierta y los investigadores buscan determinar si detrás de la enorme cantidad de propiedades, vehículos y bienes de lujo existió un esquema destinado a ocultar activos y blanquear fondos de origen ilícito.
Editor general de Tribuna de Periodistas
