Lo viejo funciona…a veces, no siempre
Aunque parezca raro, bajo este título voy a comentar el Índice de Precios al Consumidor, dado a conocer recientemente por INDEC.
Fue este mes de marzo de un 3,4 % con respecto al mes anterior y ya lleva 11 meses de incrementos constantes desde el mes de mayo del 2025.
Cabe señalar, que esos incrementos aun cuando a la vista sean pequeños, son muy elevados para medir la inflación en un contexto de una economía en estancamiento o retracción generalizada del consumo. Digo generalizada, porque el incremento de bolsones de consumo de productos de lujo, no representan cabalmente el esfuerzo de la mayoría de la población para llegar a cubrir su canasta vital.
Cabe señalar que si analizamos el indicador por regiones, el IPC de las regiones Nordeste y Noroeste, fueron de 4.1% y 4%, bastante más altos que el promedio de 3,4% que es representativo del Gran Buenos Aires.
Los bienes se incrementaron un 3%, y los Servicios un 4,2%. Los llamados “Regulados” dentro de los que tenemos los servicios de gas, Luz, combustibles llegaron al 5%. Mientras tanto el IPC nucleo, que representa la inflación subyacente es de 3,2% con lo cual preanuncia en cierta manera una rigidez a la baja para el próximo mes.
Dentro de los incrementos de precios que determinaron este 3,4%, se destacan los rubros de “Alimentos y Bebidas” 3,4%; Vivienda a, Agua, Electricidad y otros” 3,7%; “Transporte” 4,1%; “Recreación y Cultura” 3,6%; y…. la reina del incremento es……” Educación”12,1%.
Ni hablar que este indicador continúa siendo elaborado por una ponderación de la importancia relativa de los consumos sobre el gasto total de las familias que tiene una antigüedad de mas de 20 años. Que los hábitos de consumo han cambiado profundamente en todos estos años por razones tecnológicas y por razones de las distintas políticas aplicadas. –
Sacando “Educación” cuyo incremento puede adjudicarse al comienzo del año escolar… El gobierno parece estar preocupado por la evolución de los alimentos y bebidas que parecen resistir a la baja. Dentro de ellos se puede destacar el incremento de la carne que fue para Gran Buenos Aires de un 6,9%, para Cuyo y Nordeste fue casi un 8%, para Pampeana y Noroeste un 7%.
También superaron el índice general del 3,4% las prendas de vestir, que a pesar de haberse abierto totalmente la importación y producir una destrucción casi terminal de la industria textil argentina, subieron en un 4,9% (los importadores suben también los precios).
Luego tenemos los incrementos de combustibles que llego al 7% intermensual y de Transporte Publico 8%.
Ante esta situación el gobierno parece estar preocupado no por resolver esta situación, sino por confeccionar otros indicadores que pretendan decir lo que quieren digan.
Así se propone por ejemplo confeccionar un IPC sin la carne. Podríamos hacerlo entonces también sin combustible…. O sacar en cada mes el rubro que se “dispare”.
Hay que decir que no es una idea original. Ya la puso en práctica José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de economía del gobierno militar del 76, que justamente construyo un IPC “sin Carne”. De allí el título de “Lo viejo funciona…”
Y coincidentemente con ese gobierno ajustador, ahora en un nuevo gobierno de esa línea se vuelve a plantear exactamente lo mismo. No fue suficiente con la coincidencia programática ya que recordemos que en el discurso de asunción del ministro Martínez de Hoz diez de los doce puntos detallados comenzaban con la palabra “Libertad”
Con respecto al combustible el gobierno de LLA, profundamente intervencionista aun cuando se proclama “Libertario” ha dispuesto varias medidas como suspender el incremento de precios por 45 días, suspender el incremento del impuesto al combustible y al Dióxido de Carbono y autorizar una mezcla de mayor porcentaje de Bioetanol.
Posiblemente el indicador del mes de abril sea más moderado que el de abril por las intervenciones sobre el precio del combustible precio que en los próximos meses puede dispararse fuertemente incidido por la situación internacional.
Aun así y cuando los argentinos y argentinas estamos acostumbrados a hablar permanentemente del incremento de los precios, el tema principal es que significa ese incremento de precios en un contexto de reducción de la actividad económica. Se busca alterar fuertemente la Distribución del Ingreso y producir la polarización de la sociedad argentina, conseguir el ansiado 20% de ricos y 80% de pobres clásico de las sociedades latinoamericanas. Una sociedad primarizada, limitada en su salud, su educación, sin ciencia, sin tecnología de punta, una sociedad sin solidaridad del sálvese quien pueda en la que va a ser difícil convivir.-
CRA. GRACIELA TREBER
