La expuse por estafadora, me hizo juicio y le gané: el increíble caso de la timadora Estefanía Terán Por Christian Sanz.
El nombre de Estefanía Terán supo permanecer en el anonimato hasta que Tribuna de Periodistas lo expuso por haber estafado a cientos de personas a través de un esquema piramidal llamado Our Ranch.
Tras ser expuesta, junto a su pareja Jorge Corriols, debió abandonar el barco y empezó a dedicarse a otro tipo de estafas, que fueron también reveladas por este mismo medio. Una tras otra. Pronto se supo que ostentaba gruesos antecedentes judiciales.
Desesperada ante la impotencia de no poder refutar nada de lo publicado, Terán decidió apelar a la injuria, a través de falsas acusaciones contra quien escribe estas líneas. Nada originales, por cierto, porque es lo que suele hacer con todos aquellos que se ponen en su camino.
Llegó a decir que este periodista tenía causas judiciales por abuso y que era un evasor impositivo crónico, entre otras cuestiones. Ello es absolutamente falso y de fácil comprobación: con solo consultar al Poder Judicial y la AFIP se verá que es totalmente al revés.
Este periodista paga todos sus impuestos, que no son pocos, y está al día. Y ostenta más de 50 juicios civiles y penales, todos ganados por él. Se insiste: es de sencilla verificación.
No ocurre lo mismo con Terán, cuyas denuncias en su contra aparecen en los sistemas del Poder Judicial y suman más y más al paso del tiempo.
De hecho, hace unos meses Terán fue condenada penalmente a raíz de una denuncia que le hizo el reconocido cantante Marcelo Zoloa.
La presentación que realizó el músico se basó en una serie de acusaciones falsas sobre su persona, que incluyeron mensajes “retocados” y videos adulterados. Principalmente, lo señalaron por “abusador”. Nada original.
Lo ocurrido reveló todo un mecanismo de perversidad pocas veces visto, donde aparecen identidades falsas, innumerable cantidad de chips telefónicos y páginas web utilizadas para la difamación.
Lo insólito de la situación es que terminó desembocando en una querella de Terán contra mi persona, por presuntas “injurias” contra ella. Pero la Justicia siempre llega, y terminé ganando en terrenno judicial, hace apenas unas horas. Al pie puede verse el fallo en cuestión.
Más allá de la alegría personal por el desenlace del litigio, inquieta lo que quedó expuesto de fondo: no se trata de una cuestión delictiva, sino de personas que están desequilibradas mentalmente. Con altas cuotas de peligrosidad para la sociedad. Y que, como se dijo, acumulan gran cantidad de señalamientos penales.
Director periodístico de Tribuna de Periodistas
