La ciudad renovó su Pacto de Fidelidad en una multitudinaria procesión del Milagro
Las calles de Salta volvieron a llenarse de fe, encuentro y emoción con la tradicional procesión del Milagro. Miles de salteños, peregrinos y visitantes acompañaron este martes el recorrido de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro hasta el Monumento 20 de Febrero, donde se realizó la renovación del Pacto de Fidelidad.
El intendente de la ciudad, Emiliano Durand, participó de la jornada junto a la comunidad salteña y acompañó el momento central de una celebración que forma parte de la identidad de la ciudad.
La procesión comenzó con la Cruz Primitiva y continuó con las imágenes de la Virgen de las Lágrimas, la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro. A lo largo del recorrido, los fieles acompañaron con oraciones, cantos y muestras de devoción hasta llegar al Monumento, donde se renovó el histórico Pacto de Fidelidad con los Santos Patronos.
La jornada contó también con la presencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y del nuncio apostólico en la Argentina y representante del papa León XIV, monseñor Michael Wallace Banach, además de autoridades provinciales, municipales, religiosas y representantes de distintas instituciones.
Durante su homilía, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, puso el acento en la unidad, la apertura y la construcción de la paz. En ese sentido, llamó a construir una comunidad capaz de recibir y acompañar a todos: “Alimenta a cualquier persona que llegue de cualquier lugar del mundo. Crea cualquier situación de paz, sin ninguna mezquindad”, expresó.
El mensaje se vinculó con el lema que acompaña este año la celebración del Milagro: “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla”. La celebración volvió así a reunir a vecinos, familias, peregrinos y visitantes en torno a una tradición que atraviesa generaciones.
Con la renovación del Pacto de Fidelidad culminó una nueva jornada central de las fiestas del Milagro, que durante los últimos días transformaron las calles de la ciudad en un espacio de encuentro para los fieles.
