«Contraofensiva montonera». Pablo Llonto, representante de los familiares de la víctimas,comienza el alegato de la querella.
Tras la conclusión de la feria judicial, se reanudará el proceso oral y público, en el que están acusados exintegrantes de los servicios de inteligencia del Ejército por privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidios cometidos contra 94 víctimas entre 1979 y 1980.
En diciembre pasado, y tras un alegato que se extendió por siete jornadas, la fiscal Gabriela Sosti solicitó al Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº4 de San Martín que condene a prisión perpetua como coautores del delito de genocidio a los seis militares que llegaron acusados al juicio.
Los acusados son Jorge Apa, quien se desempeñó como jefe de la División Inteligencia «Subversiva Terrorista», dependiente la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército; Roberto Dambrosi, ex jefe de la Compañía de Actividades Psicológicas del Batallón 601 de Inteligencia; y Juan Firpo, ex jefe de la Central Contrainteligencia y jefe de la División Seguridad del Batallón de Inteligencia 601.
También Jorge Bano, quien integró la Sección Operaciones Especiales (SOE) de la guarnición de Campo de Mayo; Eduardo Ascheri, también integrante de la SOE de Campo de Mayo y Marcelo Sixto Courtaux, jefe de Actividades Especiales de Inteligencia y Contrainteligencia del Destacamento de Inteligencia 201.
Sosti también solicitó que se revoquen las prisiones domiciliarias que cumplen Apa, Ascheri, Bano y Dambrosi y que se mantenga la prisión efectiva de Courtaux y Firpo, y que la sentencia fuera comunicada a los ministerios de Justicia y Derechos Humanos y de Defensa de la Nación «para que se dé cumplimiento al procedimiento de destitución y baja» de los imputados.
