No va mass!!!, última bola… la gente se hartó de Javier Milei y ya lo reflejan hasta las encuestas
El clima social empezó a cambiar y ya no es un secreto: el desgaste del gobierno de Javier Milei se hace cada vez más visible, tanto en la calle como en los números. Diversas encuestas conocidas en las últimas semanas coinciden en un dato clave: el respaldo inicial que tuvo el Presidente tras asumir comenzó a erosionarse de forma sostenida.
Durante los primeros meses de gestión, el ajuste económico fue acompañado por una cuota de expectativa. Parte de la sociedad parecía dispuesta a tolerar el impacto de las medidas con la esperanza de una mejora futura. Sin embargo, con el correr del tiempo, la paciencia empezó a agotarse.
La inflación persistente, la caída del consumo, el deterioro del poder adquisitivo, la incertidumbre laboral y los hechos de corrupción configuran un combo que golpea directamente en el humor social. En ese contexto, los relevamientos de opinión pública muestran un crecimiento del descontento, incluso entre quienes votaron a Milei en el balotaje.
En paralelo, también se percibe un cambio en el discurso cotidiano. En charlas informales, redes sociales y espacios públicos, el tono pasó de la expectativa al cansancio. La frase “hay que darle tiempo” empieza a convivir con otra cada vez más repetida: “Esto así no va más”.
El Gobierno, por su parte, insiste en que los resultados del ajuste se verán a mediano plazo y apuesta a sostener su rumbo sin modificaciones profundas. Pero el desafío es claro: recuperar la confianza en un escenario donde el malestar social crece.
En definitiva, lo que antes era un respaldo con margen de espera hoy se transforma en una demanda concreta de resultados. Y las encuestas, lejos de ser un dato aislado, empiezan a funcionar como termómetro de una sociedad que, según muestran los números, ya no está dispuesta a esperar indefinidamente.

Columnista de Actualidad en Tribuna de Periodistas
