El Gobierno envió al Congreso el proyecto de «Ley Hojarasca» para derogar normas obsoletas
El Gobierno de Javier Milei envió en las últimas horas al Congreso el proyecto de «Ley Hojarasca», una iniciativa para derogar 70 normas que la gestión de La Libertad Avanza considera «obsoletas».
Se trata de una propuesta impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El análisis del proyecto arrancará en la Cámara de Diputados.
«El paquete de desregulación irá desde el cabotaje, hasta la industria del seguro. Como pide Javier Milei, Argentina será el país más libre del mundo», aseveró Sturzenegger en un mensaje publicado esta semana en su cuenta en X tras reunirse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Objetivos de la «Ley Hojarasca»
Según se indica en el texto oficial, la medida busca «reducir la sobreabundancia normativa que caracteriza al ordenamiento jurídico argentino».
En este punto, el Ejecutivo advierte que la acumulación de leyes en desuso «genera incertidumbre jurídica y aumenta los costos de cumplimiento para los ciudadanos y las empresas». Por este motivo, impulsa una revisión integral que permita eliminar aquellas disposiciones que «han perdido vigencia práctica o han sido superadas por normativa posterior».
El gobierno libertario sostiene que el exceso de regulación «constituye una barrera para el desarrollo de la actividad económica» por lo que pretende establecer un marco normativo más claro, accesible y eficiente.
En ese sentido, remarca que muchas de las leyes vigentes «no solo carecen de aplicación efectiva, sino que además entorpecen la toma de decisiones», al generar marcos regulatorios confusos o contradictorios.
El proyecto ya había sido impulsado en 2024 pero perdió estado parlamentario al finalizar aquel ciclo.
Entre las leyes que el Gobierno quiere eliminar figuran disposiciones como la obligación de tramitar un carnet de mochilero y la autorización para la televisión a color. También incluye normativas que imponen penas de azotes, prohibidas desde 1853, y regulaciones sobre el sorteo de premios en cines.
FUENTE : CRÓNICA
