¿DÓNDE ESTAMOS?
Caso Wilde - Más dudas que respuestas

¿Cuando las denuncias son por abuso sexual, las pruebas no hacen falta?, ¿Sólo bastan las palabras?
A finales del año 2018 un adolescente de Bariloche se suicidó nueve días después de haber sido denunciado falsamente de un abuso sexual en las redes sociales por parte de su mejor amiga. Se trataba de Agustín Muñoz (18) quien participaba, junto a otros jóvenes de la localidad, de una marcha en contra de los abusos sexuales que recorrió las calles centrales de la ciudad de Bariloche, cuando de pronto escuchó que su propio nombre era coreado por los manifestantes acusándolo de haber atacado a una menor de edad.
La autora de la denuncia que se había propagado en Twiiter, Instagram y Facebook era su mejor amiga, con la que había tenido una discusión. Los manifestantes no dudaron en impulsar el escrache sin confirmar si los hechos eran ciertos, según se supo.

Horas más tarde de su denuncia la chica publicó una aclaración breve en Instagram. “No puedo hacer más que pedir disculpas…de los errores se aprende y me las mandé posta”, «No supe ver el límite de ésto», se lee en dos de ellos en los que no especifica cómo surgió su acusación original.
El 22 de diciembre se suicidó en Bariloche, nueve días después de que su amiga lo denunciara por un enojo.
Los padres dieron a conocer un video en el que piden que no se pierda el foco de los hechos. Ambos responsabilizan, antes que a la menor, a los adultos que no tomaron las medidas necesarias para verificar la información y contener a su hijo. “En nombre de todos los jóvenes y en especial de los compañeros de Agustín, de sus amigos, yo en calidad de madre, acompañada de su papá, les pido encarecidamente que cuidemos a nuestros chicos, porque no puede haber un Agustín más, tomemos conciencia como adultos”.
¿Dónde estaban los papás de esa chica que fue capaz de hacer semejante denuncia a su mejor amigo?

¿Dónde estás vos, dónde estoy yo cada vez que tu hijo o hija menor de edad sale a un lugar donde supuestamente no puede ingresar?
¿Dónde están los adultos que deben controlar los DNI de los chicos al ingresar a fiestas para mayores de edad?
¿Dónde estaban los papás de la denunciante de Franco que hasta la fecha no retiraron la denuncia viendo todas las mentiras, sino que siguieron alimentándolas?
¿Dónde estamos todos cada vez que nos quedamos callados cada vez que pasan éste tipo de cosas?
¿Dónde estamos todos cada vez que sabemos que la Justicia actúa mal y no somos capaces de acompañar a una mamá que da vueltas por la Plaza 9 de Julio al grito de Justicia?

Eso le pido a la Justicia, que dejen el orgullo de lado, la política, el amiguismo, las elecciones, que sean adultos conscientes a la hora de juzgar a las personas, con el supuesto principio moral que los inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.
Las pruebas han demostrado que FRANCO WILDE es inocente y aún así está trás las rejas, y aún así la familia tiene que salir a gritar JUSTICIA por las calles… dónde quedó la ética, la moral como virtud, lo filosófico, lo religioso, y el derecho…

