Se tiran la papa caliente. En Casa Rosada apuntan a Sturzenegger por dos tropiezos políticos que obligaron a dar marcha atrás.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apodado “el Coloso” por el presidente Javier Milei, tuvo dos inexplicables traspiés esta semana con sendos proyectos de su autoría que levantaron polvareda y finalmente fueron observados por la Casa Rosada: la iniciativa sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada -en el que se rompió la cadena de alianzas con los gobernadores cercanos- y otra que hizo eje en la desregulación marítima, que originó un escándalo nacional y un costoso paro portuario de cuatro días.
En el área presidencial del círculo palaciego consideran que en ambos casos “no se midió adecuadamente” el impacto de ambos temas y, sobre todo, no se instaló el propósito de las propuestas, y así se naufragó, allanándole el camino a la oposición y a los sectores interesados en hacer trastabillar al Gobierno. 
Concretamente, consideran que el proyecto de ley sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada pasó a denominarse “Ley de Tierras” y entonces “se le dio pasto a las fieras”, ya que confluyeron en contra no solo sectores kirchneristas, sino también gobiernos provinciales y otros sectores nacionalistas opuestos al Gobierno.
En resumen, “se perdió la batalla narrativa” y cerca de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, se llamó a “barajar y dar de nuevo” en el relato dialéctico, porque analizan que tanto el presidente Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, instalan temas de agenda, pero está fallando -o más bien “no está aún en sintonía”- el impetuoso pero con “poco vuelo” vocero presidencial Adrián Ravier.
Al mismo tiempo, los ojos del círculo palaciego se posaron sobre la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quienes el martes en la reunión de la Mesa Política en la Casa Rosada esbozaron optimismo. “No la vieron venir”, dicen los críticos.
Por eso hubo varios errores que “no se pueden volver a repetir”, dicen por lo bajo en la Casa Rosada. Es que además, tanto Milei como Caputo -especialmente el jefe de la cartera de Economía- salieron a bancar estos días el modelo económico, relanzaron el proyecto de reelección del jefe de Estado y eligieron como blanco al kirchnerismo y a Lula da Silva, mientras descuidaban el proyecto de “Sturze”.
Lo cierto es la caída del proyecto de “ley de Tierras” fue la antesala de otro papelón de la Casa Rosada o, más bien, del “coloso” Sturzenegger.
Es que Karina tuvo que intervenir de urgencia después de un paro que frenó la operatoria portuaria nada menos que durante cuatro días y ordenó dar marcha atrás el martes con el decreto desregulador del “practicaje y pilotaje” en ríos y puertos argentinos, publicado el viernes pasado en el Boletín Oficial.
La lupa palaciega hizo foco en el ministro Sturzenegger, alma matter del proyecto, quien fue corrido de la negociación ante la escalada del conflicto y reemplazado por su par de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
El escándalo estalló el sábado al conocerse la publicación del decreto desregulador del “coloso”, pero expertos en el tema se quejaron porque hubo avisos y también señales de alerta que Sturzenegger -a quien se considera un excelente técnico pero sin tacto político- “no la vio venir”.
Pese a las numerosas advertencias de interesados en el tema, el ministro serial de desregulaciones insistió con su proyecto, sin notar que tendría que haber buscado un diálogo con ellos, dicen en la Casa Rosada, y tomaron nota para que no se repita en el futuro.
Análisis y Opinión
