Salta, Ministerio de Primera Infancia, Refuerzos

El Ministerio de la Primera Infancia refuerza su programa de 

acompañamiento domiciliario en la localidad de Dragones para monitorear a las familias que fueron identificadas como casos prioritarios en los Centros de Primera Infancia. Operadores visitan a cada una de estas familias con el objetivo de involucrarlas en un proceso de transformación progresivo que les permita incorporar prácticas de crianza saludable. Según explica Lorenza Parada, coordinadora territorial de Primera Infancia en Rivadavia Banda Norte y Embarcación, esta metodología, además, permite monitorear la evolución de casa caso y diseñar estrategias de intervención personalizadas. “La idea es generar vínculos de confianza y propiciar un intercambio de experiencias y conocimientos”.  En muchos casos los equipos interdisciplinarios deben trabajar pautas básicas de alertas sanitarias, higiene personal o alimentación saludable. Además, uno de los ejes esenciales es mejorar y optimizar la comunicación en familia para prevenir cualquier tipo de conflictos o violencias”, añadió.Durante cada visita los operadores realizan controles sanitarios y nutricionales a los niños menores de cinco años. Además, charlan con los adultos responsables del hogar y observan las condiciones del entorno. “En estos momentos en Dragones se pone mayor atención a la erradicación de microbasurales y posibles criaderos de mosquitos”, informó.

Programa de Acompañamiento Domiciliario

El programa de Acompañamiento Domiciliario del Ministerio de la Primera Infancia llega a los 61 parajes del norte salteño donde funcionan Centros de Primera Infancia. “Todas las acciones integran un mismo plan, un plan por la Primera Infancia. Trabajamos en base a un esquema integral que incluye las acciones de los Centros de Primera Infancia, los programas de Acompañamiento Domiciliario y Acompañamiento Hospitalario y el trabajo articulado con diferentes áreas del Estado Nacional, las municipalidades y organizaciones de bien común”.

“Acompañamos a las madres y sus niños durante la Primera Infancia, porque esta es la etapa más importante en la vida de todo ser humano. Lo que ocurre durante los primeros años de vida deja marcas para siempre. En esta etapa se producen la mayoría de circuitos y conexiones neuronales que definen el lenguaje, las emociones, las formas de socializar y la afectividad”, aclaró Parada. “Por ello invertir en la primera infancia es la clave para el desarrollo humano y económico de una Nación”, concluyó.

Fuente: Ministerio de Primera Infancia.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

20 − 15 =